







En Navidad, todo quiere parecer Navidad.
Rojo, dorado, nieve, renos, ediciones especiales y envoltorios que lo dejan claro.
Pero cuando todos compiten por el mismo código navideño, ¿qué pasa con los productos que no encajan?
El salado queda en segundo plano. Porque en diciembre, parece que no gana el mejor producto, sino el que mejor se disfraza de Navidad.
Y de ahí nace nuestra idea.
En Navidad, todo quiere parecer Navidad.
Rojo, dorado, nieve, renos y envoltorios que lo dejan claro.
Pero cuando todos compiten por el mismo código navideño, ¿qué pasa con los productos que no encajan?
El salado queda en segundo plano. Porque en diciembre, parece que no gana el mejor producto, sino el que mejor se disfraza de Navidad.
Y de ahí nace nuestra idea.














